Claves
Diversificación en dos direcciones: invertir en un amplio nº de mercados y hacerlo con el máximo posible de sistemas de calidad.
Con esta idea resolvemos un simple problema de probabilidad: si un sistema fuese eficaz solo el 10% del su tiempo de actuación, en un momento dado, tenemos un 10% de probabilidad de que actúe con beneficios. Diez sistemas nos podrían garantizar que, al menos uno de ellos, estará en un buen momento de su histórico.
Si nuestra inversión necesita cinco sistemas eficaces, siguiendo el ejemplo anterior necesitaríamos 50 líneas de inversión para garantizar que al menos cinco estarán en un buen momento de su histórico.
Si conseguimos resolver el problema de la diversificación, es decir, la certeza de disponer en todo momento de los suficientes sistemas y mercados que nos suministren líneas de actuación eficaces en un momento dado, solo nos quedaría un por resolver el problema de la rotación entre ellos: establecer criterios eficaces para introducir una línea en el momento de excelencia y retirarle la confianza cuando inicie el declive.
Adoptamos, en consecuencia, una postura ecléctica y oportunista hacia mercados y sistemas: los utilizamos solo si demuestran que en un momento dado están en un buen momento de rendimiento. No pensamos en formato de: el sistema tal es bueno o malo o el mercado cual es peligroso o fácil. Solo consideramos que ahora este sistema en un mercado dado rinde eficazmente y por eso le confiamos la responsabilidad de invertir un capital.
